El caso Coldcard: por qué importa tanto cómo se crea tu semilla
Un error de firmware en las billeteras Coldcard debilitó la aleatoriedad utilizada para generar las claves privadas, lo que permitió a los atacantes deducir esas claves a partir de una dirección pública. ¿Cómo es posible esto, y por qué importa tanto que la aleatoriedad sea fuerte?
A principios de agosto de 2026, una historia inquietante recorrió el mundo de Bitcoin. Los fondos desaparecieron de algunas billeteras de hardware Coldcard, sin que el atacante llegara a tener el dispositivo en sus manos. Sin phishing, sin malware.
Qué pasó
Un error se mantuvo oculto en el firmware de algunos dispositivos Coldcard durante años. La billetera debía generar la frase de recuperación (semilla) con un nivel de aleatoriedad muy alto. Debido al error, esa aleatoriedad era mucho menor. El resultado fue una semilla que, bajo ciertas condiciones, se podía deducir. Y como la blockchain de Bitcoin muestra públicamente los saldos de las direcciones, los atacantes pudieron identificar qué billeteras valía la pena atacar.
Lo importante es que esto no fue un problema de Bitcoin, ni de las billeteras de hardware en general. Fue un error en el firmware de un fabricante concreto. Entonces, ¿qué es esta aleatoriedad, conocida técnicamente como entropía, y por qué importa?
Entropía: el fundamento invisible de la seguridad
La entropía describe la medida de la aleatoriedad, y la aleatoriedad siempre puede expresarse matemáticamente. La seguridad de la frase de recuperación de cualquier billetera descansa en una sola premisa. La semilla debe generarse a partir de una aleatoriedad tan inmensa que resulte imposible de adivinar. Doce palabras representan 128 bits de entropía, es decir, unos 340 sextillones de combinaciones. Esta cifra supera lo que la mente humana puede imaginar. Para simplificarlo, puedes imaginarlo así: incluso si cada estrella del universo observable representara una sola posibilidad, necesitarías unos 340 billones de universos para alcanzar esa cifra. Adivinar una frase de recuperación con alta entropía usando las computadoras más potentes del mundo tardaría más tiempo que la edad del universo. Esto es lo que hace que el protocolo de Bitcoin sea tan seguro.
Pero en cuanto la aleatoriedad es insuficiente, es decir, cuando el número de bits ya no es 128 sino menor, la seguridad también cae con rapidez. La frase deja de ser imposible de adivinar, y el atacante solo tiene que recorrer un conjunto de posibilidades mucho más reducido. Eso es exactamente lo que ocurrió en los dispositivos Coldcard afectados. La aleatoriedad cayó de los 128 bits esperados a valores varios órdenes de magnitud más bajos, y lo que había sido una tarea prácticamente imposible se convirtió en algo que el hardware potente de hoy podía resolver en pocos días.
El error en el firmware de Coldcard hacía que esa alta aleatoriedad no se alimentara de influencias externas aleatorias, sino únicamente de un generador de números aleatorios.
Cómo debería funcionar
Fijémonos en el ejemplo de las billeteras de hardware Trezor, desarrolladas por SatoshiLabs (la misma familia de empresas a la que pertenece Invity). Nunca obtienen la aleatoriedad de una sola fuente. Al crear una billetera, combinan la aleatoriedad del propio hardware del dispositivo con la aleatoriedad de tu computadora o teléfono. Los modelos más recientes combinan la aleatoriedad de tres generadores de números aleatorios junto con datos criptográficamente seguros procedentes del teléfono o la computadora del usuario de la billetera.
La idea es sencilla. Incluso si una fuente fallara, las demás seguirían aportando suficiente aleatoriedad. Este principio de redundancia es precisamente lo que protege frente a lo que ocurrió con los dispositivos Coldcard afectados, donde el fallo de una única fuente no tenía ninguna red de seguridad. Además, el firmware de Trezor es completamente abierto, así que cualquiera puede revisarlo.
Aquí tienes la propia explicación de Trezor sobre cómo funciona la generación de la semilla:
Qué es la entropía y cómo genera Trezor tu billetera
La conclusión
La conclusión no es que el self-custody sea malo. Es que lo importante es cómo gestiona un fabricante la aleatoriedad, la transparencia y la revisión de su propio código.
Si quieres tranquilidad, considera estas dos opciones, que incluso puedes combinar. Consigue una billetera de hardware Trezor (modelo TS3, TS5 o TS7), o confía en la custodia de Invity, donde tus fondos quedarán bajo la custodia del mayor custodio de Bitcoin del mundo, BitGo.
Pero desde luego no hace falta perder la fe en Bitcoin. Solo hace falta apostar por las herramientas adecuadas.
Aviso: este es contenido educativo, no es asesoramiento de inversión. Ningún método de custodia está completamente libre de riesgo, así que verifica siempre la información a través de fuentes oficiales.